Potaje de acelgas con garbanzos y alubias, vegano y murciano

Hoy quiero compartir contigo una de las recetas favoritas de cualquier huertano murciano, el potaje de acelgas.

Se trata de un plato tradicional y reconfortante que combina la frescura de las acelgas con la cremosidad de los garbanzos y las alubias blancas (también llamadas habichuelas por mi tierra).

Esta receta clásica de nuestra gastronomía, versión murciana, ha sido transmitida de generación en generación y su popularidad perdura gracias a su sabor delicioso y sus propiedades nutritivas.

Las acelgas, protagonistas indiscutibles de este potaje, son verduras de hoja verde oscuro que aportan un sabor característico al plato. Su alto contenido de vitaminas, minerales y fibra las convierte en una opción saludable y sabrosa para incluir en nuestra alimentación. Ampliar información.

Los garbanzos y las alubias blancas, por su parte, añaden una textura suave y una dosis extra de proteínas vegetales al potaje.

Estos ingredientes, combinados con el caldo sabroso y los aromáticos condimentos, crean una armonía de sabores que deleitará a todos los comensales.

Además, al no llevar carne, se puede consumir en dietas veganas o periodos de vigilia.

¡Que lo disfrutes!

Potaje en el plato y huerto regado, bienestar asegurado

Nico
Potaje de acelgas

Potaje de acelgas, paso a paso

Plato reconfortante, nutritivo y lleno de sabor.
Tiempo Total 1 hora 30 minutos
Plato Primer plato
Cocina Mediterránea
Raciones 4 personas
Calorías 200 kcal

Ingredientes
  

  • 400 g garbanzos remojados.
  • 125 g alubias blancas remojadas.
  • 200 g acelgas.
  • 100 g patatas.
  • 1 tomate rallado o triturado.
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra.
  • 1/4 cebolla mediana.
  • 1/2 cucharada de café con cominos.
  • 2 dientes de ajo.
  • 8 piñones.
  • 2 ramas de perejil.
  • 1/2 cucharada de café con pimentón dulce.
  • Sal y pimienta al gusto.

Instrucciones
 

  • En una olla a presión se echan las alubias y garbanzos y se cubren de agua, unos dos centímetros por encima de estos. Entonces añadimos las acelgas, y se sazona al gusto. Cerramos la olla y le damos 40 minutos de cocción.
    Echar en olla acelgas, garbanzos y alubias
  • Entre tanto, se corta la cebolla en trocitos pequeños y se fríen en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando está dorada, incorporamos el tomate rallado. Una vez frito el tomate (ya no tiene jugo, y aflora el aceite), añadimos media cucharada de café con pimentón y removemos unos 30 segundos a fuego muy lento. Reservamos.
    Sofreir cebolla y tomate
  • En un mortero, se echan los cominos con un poco de sal y se machacan. Después añadimos los ajos, piñones y perejil, y volvemos a machacar todo.
    Machacar ajos y cominos
  • Pelamos las patatas y troceamos al gusto.
  • Abrimos la olla (ojo, hay que estar seguro de que ya no tiene presión, enfriar primero), y añadimos las patatas, el sofrito y el picado del mortero. Con un poco de caldo limpiamos el mortero y la sartén y volvemos a echarlo a la olla, para no perder ningún sabor. Dejamos cocer durante otros 35 minutos, pero en este caso con la tapa abierta, sin presión, para que se guisen las patatas.
    Mezclar todo
  • Y ya está listo para emplatar y saborear. ¡Salud!

Vídeo

¿Qué tipos o variantes de potaje hay?

El potaje es un plato tan versátil que existen numerosas variantes para satisfacer todos los gustos y preferencias culinarias.

Desde diferentes combinaciones de ingredientes hasta versiones regionales, el potaje se adapta a una amplia gama de sabores y tradiciones.

Entre los tipos más conocidos, además del descrito potaje de acelgas murciano, se encuentran el potaje de lentejas, el potaje de garbanzos con espinacas, el potaje de habichuelas con arroz, y el potaje de alubias pintas. Todos presentan una combinación única de legumbres, verduras y condimentos que le otorgan su propio carácter y sabor distintivo.

Además, en diferentes regiones del mundo, se preparan potajes con ingredientes autóctonos. Por ejemplo, en México, el potaje de frijoles negros es un clásico, mientras que en Perú, se disfruta el potaje de pallares, hecho con una variedad de frijoles locales.

¿Qué es más saludable, garbanzos de bote o naturales en remojo?

Los garbanzos naturales en remojo requieren un poco más de tiempo y preparación, ya que necesitan ser remojados durante varias horas o toda la noche antes de cocinarlos.

Sin embargo, este proceso de remojo ayuda a ablandarlos, mejora su digestibilidad y reduce los antinutrientes presentes en ellos, lo que facilita la absorción de nutrientes esenciales como proteínas, fibra y minerales.

Además, los garbanzos naturales en remojo tienden a tener un sabor más auténtico y una textura más firme.

Por otro lado, los garbanzos de bote, también conocidos como garbanzos enlatados, son una opción conveniente y rápida, ya que están pre-cocidos y listos para usar. Esto los convierte en una alternativa práctica para aquellos que tienen poco tiempo para preparar los garbanzos desde cero.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que los garbanzos enlatados suelen contener sal y conservantes para mantener su frescura y calidad.

Si estás buscando una opción más saludable, puedes optar por enjuagar bien los garbanzos enlatados para reducir el contenido de sal.

En resumen, si tienes tiempo y prefieres el sabor y la textura más auténticos, los garbanzos naturales en remojo son una excelente elección. Si la conveniencia es una prioridad y estás atento a la ingesta de sal, los garbanzos de bote enjuagados pueden ser una opción adecuada.

En cualquier caso, tanto los garbanzos de bote como los naturales en remojo son una fuente nutritiva de proteínas vegetales, fibra y otros nutrientes que pueden formar parte de una alimentación equilibrada y saludable.

El potaje de acelgas y la vigilia

La vigilia es un período en el que muchas personas optan por abstenerse de consumir carne, y el potaje de acelgas es una opción deliciosa y sustanciosa que no la contiene, por lo que cumple con estos requisitos.

Además, las acelgas son una verdura de hoja verde rica en nutrientes esenciales como el hierro, el calcio y las vitaminas A y C. Durante la vigilia, es importante asegurarse de obtener una nutrición adecuada, y las acelgas nos la ofrecen sin recurrir a la carne.

Se trata de un plato versátil que se puede adaptar a diferentes preferencias y restricciones dietéticas. Al añadir otros ingredientes como garbanzos, alubias blancas o patatas, aumenta la sustancia y el valor nutricional del plato.

Por último, el potaje de acelgas proporciona una sensación de saciedad gracias a su combinación de verduras y legumbres, lo que te ayuda a mantener la energía y satisfacer el apetito.

Disfrutar de este delicioso plato durante la vigilia es una excelente manera de cuidar de tu salud y saborear una opción culinaria rica y equilibrada.

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